martes, 3 de noviembre de 2009

HISTORIA DEL FERROCARRIL



¿Cómo funciona una máquina de vapor?

El agua de vapor pasa a un contenedor con una válvula de entrada que regula la cantidad que va, si queremos cortar el suministro, basta con cerrar la válvula.

El vapor pasa a un cilindro y empuja un pistón hacia adelante y hacia atrás.

El aire caliente y el humo pasan al tanque de agua a través de una serie de tubos calentando el agua que hay alrededor, hasta transformarlo en vapor.


La máquina de vapor es una máquina que utiliza la energía contenida en los combustibles para realizar un determinado trabajo. Las máquinas de vapor más sencillas consistían en una caldera llena de agua que se calentaba quemando carbón. El vapor producido de esta manera empujaba un pistón, que realizaba un trabajo (Por ejemplo, mover una bomba que extrae agua). Después, se enfriaba el vapor con agua y se condensaba, lo que hacía descender el pistón.

Los primeros trenes.

La primera locomotora de vapor que corrió sobre raíles la construyó el ingeniero Richard Trevithick. Su locomotora de cuatro ruedas hizo un recorrido de prueba el 22 de febrero de 1804, alcanzando los 20 km/h sin carga y los 8 km/h con ella (como el paso acelerado de un hombre). Desgraciadamente, el peso del tren rompió las vías. Hacia 1812, se montaron unas vías más fuertes entre Middleton Colliery y Leeds, en Inglaterra. Por ellas circularon las primeras locomotoras de vapor ya rodadas.

En 1829, se estaba construyendo el nuevo ferrocarril entre Liverpool y Manchester, en el norte de Inglaterra. Se hizo una competición para encontrar la mejor locomotora para recorrerlo. El premio de 500 libras lo ganó fácilmente la Rocket, introducida por George y Robert Stephenson. Alcanzó la asombrosa velocidad –para entonces- de 46,7 km/h, un récord mundial. Por primera vez, la gente podía viajar por tierra más deprisa que a caballo.



¿Cuál es el tren más rápido?.

El tren más rápido es el TGV.

El TREN FRANCÉS DE ALTA VELOCIDAD –el Train à Grande Vitesse o TGV- ostenta el récord mundial de velocidad para un tren sobre raíles. En 1990, durante un recorrido de prueba sin pasajeros entre París y Tours, el TGV alcanzó una velocidad de 515 km/h, una vez y media la de un coche de carreras de fórmula 1. En el servicio normal el TGV también supera fácilmente a cualquier otro tren. El viaje de 425 Km entre París y Lyon lo hace en unas dos horas.
El TGV va movido por la corriente eléctrica de un cable suspendido encima. Lleva dos locomotoras, una en cabeza y otra en la cola del tren y tanto estas como los vagones son muy aerodinámicos, con lo que el tren no consume más energía que uno corriente.
Si volvemos a los trenes de vapor, en la cabina del maquinista hay una serie de palancas e indicadores, se siente el calor abrasador del hogar y el ruido del tanqueto es ensordecedor.
La cabina del TGV parece más un despacho moderno y el ruido de la locomotora apenas es mayor que el zumbido de los ordenadores. El maquinista vigila la marcha del tren en la pantalla de un ordenador y da instrucciones mediante un teclado. Los ordenadores de a bordo están enlazados por radio con el centro de comunicaciones y otros trenes de la línea. Los frenos, el aire acondicionado y otros equipos también funcionan por ordenador.
El TGV de alta velocidad puede subir las pendientes cuatro veces mas deprisa que casi todos los demás trenes. Por ello, el trazado de la línea puede ser mucho más recto, ahorrando construir una buena parte del coste de construir una vía a nivel a través de terreno montañoso.
El TGV tiene unos juegos de cuatro ruedas llamados bogies que van situados entre los vagones. Su diseño permite que el tren se inclíne un poco al tomar las curvas a gran velocidad. También se necesitan menos ruedas, con lo que se reduce la fricción.




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